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Un poco de historia de Singapur

Historia de Singapur (un gran resumen)

La historia de Singapur, del país que conocemos hoy, está marcada por las rápidas transformaciones. Creada inicialmente en virtud de intereses políticos y económicos británicos, fueron los cambios económicos a nivel local y mundial que pusieron en marcha la gran transformación del país y de su sociedad.

Una cronología resumida

  • Siglo II. Primeros registros de Singapur.
  • Siglo XIV. Orígenes del nombre Singapur, Singapura o «Ciudad del León».
  • 1819. Sultanato de Johor permite enclave comercial británico en la isla.
  • II Guerra Mundial. Japoneses invaden la colonia británica.
  • 1955. Autogobierno para Singapur.
  • 1958. Nace el estado de Singapur.
  • 1963. Singapur se integra en Malasia.
  • 1965. Singapur deja de forma parte de Malasia. Nace la República de Singapur.

Los comienzos de la historia de Singapur

Para empezar a hablar de la historia de Singapur, tenemos que remontarnos a registros que datan del siglo II, cuando el territorio aparece en un mapa creado por el matemático, astrólogo y geógrafo Ptolomeo. Del siglo III datan relatos chinos en los que Singapur aparece mencionada como la «Isla en el Final» (Island at the End), una referencia a su localización en el extremo de la Península Malaya.

El nombre Singapur tiene sus orígenes en el siglo XIV, cuando el príncipe de Srivijaya, de visita en la región, habría visto un león (algo altamente improbable en una zona habitada por tigres y no leones). Después de este supuesto encuentro, la región pasó a ser conocida como Singapur, que en sánscrito quiere decir Ciudad del León (singa = león y pura = ciudad).

En los años posteriores, y siguiendo varias transformaciones políticas regionales, Singapur formó parte de varios imperios locales, siendo el último el Sultanato de Johor.

Las bases que conocemos hoy

Ante el aumento de la influencia holandesa en la región (Holanda pasó a controlar gran parte de los puertos locales) el gobierno británico designó a Sir Stamford Raffles para dar una respuesta y garantizar las rutas comerciales entre China e India de la Compañía de las Indias Orientales.

Sir Raffles vio que Singapur reunía las condiciones ideales para la creación de un enclave comercial que pudiese recibir a los barcos mercantes, hacer su mantenimiento y al mismo tiempo contrarrestar la presencia holandesa.

Aprovechando las disputas internas por el poder en el Sultanato de Johor (que controlaba la isla) y los beneficios que pudiera traer una relación con Gran Bretaña, Raffles consiguió que el Sultanato de Johor concediese a los británicos el establecimiento de un enclave comercial en 1819, fecha que se considera como el nacimiento del Singapur moderno.

Se estableció un puerto franco que gracias a una buena divulgación comenzó a atraer mercaderes de toda la región que intentaban huir de las restricciones y las tasas impuestas por los holandeses.

La decisión fue un éxito comercial y la población de la isla comenzó a crecer. Si antes de Raffles (1819) no había más de 1.000 habitantes (la mayoría eran malayos con unos pocos chinos), en 1821 la población ya era de 5.000 habitantes. En 1823 se firmó un nuevo acuerdo con el Sultanato de Johor por el cual toda la isla pasó a quedar bajo jurisdicción británica, sometida a su administración y leyes pero respetando las costumbres, tradiciones y religión malayas. En 1824 Singapur fue cedida definitivamente a los británicos. En 1825 su población era ya de 10.000 habitantes.

En los años siguientes la ciudad siguió creciendo con el libre comercio como su impulsora. Varias empresas europeas establecieron sus filiales en Singapur, así como mercaderes chineses, judíos, armenios, árabes, americanos e hindúes. Las comunidades china e hindú comenzaron a destacarse por encima de los primeros habitantes malayos.

A pesar del éxito comercial, la administración inglesa no consiguió dar respuestas a la demanda de bienestar de la población. Las condiciones sanitarias eran críticas, además de producirse un notable aumento de la criminalidad.

Con la inauguración del Canal de Suez en 1869, facilitando la conexión entre Europa y Asia, la ciudad pasó por un nuevo boom de comercio y riqueza.

La historia de Singapur y su crecimiento se vio interrumpida por la Segunda Guerra Mundial. Poco después del ataque japonés a Pearl Harbour, Singapur cayó bajo el dominio del Imperio Japonés. De nada sirvió ser colonia británica, ya que en aquella época la mayor parte de las fuerzas británicas estaban en Europa más preocupadas en defender su propio territorio. El dominio japonés duró de 1942 a 1945 y se caracterizó por la brutalidad, principalmente contra la población de descendencia china.

El nacimiento de la República

Tras la rendición japonesa, los británicos retomaron el control de la región. Pero la asociación de una infraestructura destruída generando desempleo, la falta de comida, el aumento de las enfermedades, una escalada de la violencia y de un sentimiento de desilusión ante la incapacidad de los británicos de proteger la ciudad llevó al surgimiento de un sentimiento anticolonialista y deseos nacionalistas que no pararon de crecer en los años siguientes.

La economía solo volvió a crecer en 1947 impulsada por la demanda internacional de caucho y estaño; pasaron muchos años hasta que se alcanzaron los niveles anteriores a la guerra.

A pesar de los cambios puestos en marcha por los británicos, que crearon consejos legislativos locales y el cargo de Primer Ministro de Singapur, el deseo de autodeterminación continuó creciendo.

En 1955 el primer ministro Lin Yew Hock (que asumió el cargo después de la renuncia de David Marshall, elegido para el puesto en primer lugar) consiguió negociar con Gran Bretaña el autogobierno para Singapur, del cual solo quedó fuera el control de la defensa y los asuntos exteriores. En 1958 el parlamento británico aprobó la creación del estado de Singapur, decisión a la que siguieron elecciones generales.

Las primeras elecciones en el estado de Singapur (1959) fueron ganadas por el PAP (People’s Action Party, el Partido de la Acción Popular), partido que gobierna Singapur desde entonces. Fue elegido primer ministro Lee Kuan Yew, un joven abogado formado en Cambridge. Lee Kuan Yew permaneció en el cargo durante casi tres décadas y se le considera uno de los principales responsables de la Singapur moderna.

A pesar de la creación del estado de Singapur y de las primeras elecciones, muchos políticos defendían que el futuro de Singapur pasaba por la unión con la vecina Malaya, debido a los orígenes que ambos estados tenían en común. En 1963 Singapur, Malaya, Sabah y Sarawak se unieron formando Malasia. Sin embargo, la unión provocó tensiones raciales y disputas económicas. En 1965 Singapur dejó de formar parte de Malasia, naciendo la República de Singapur.

La República de Singapur

La incertidumbre inicial sobre el futuro del nuevo país y sobre la aceptación por la comunidad internacional y la reacción de sus vecinos fue rápidamente superada. En seguida se pusieron en marcha una serie de reformas y planes con el objetivo de atraer inversiones con incentivos fiscales. Se inició un periodo de crecimiento de las industrias locales con el consiguiente aumento del movimiento en los puertos y con una reducción de los altos índices de desempleo que ponían en peligro a la joven república.

Se realizaron grandes inversiones en educación, tecnología y vivienda.

El desarrollo de la industria y el turismo volvió a marcar el rumbo de Singapur, que consiguió reducir del 12% al 3% la tasa de desempleo durante los 80 y los 90. En estas décadas Singapur se convirtió en un polo de la industria de alta tecnología y de la petroquímica, además de realizar nuevas apuestas en su puerto y en el sector turístico.

Debido a su rápido crecimiento, fue incluida en el grupo de los Tigres Asiáticos junto a Hong Kong, Taiwan y Corea del Sur. Conseguió pasar por las crisis globales y regionales (incluyendo la vinculada a la gripe aviaria) sin muchos daños.

La Singapur de Hoy

La República de Singapur es una república parlamentaria constitucional que ha sido administrada por el mismo partido, el PAP, desde su fundación. Desde entonces el país solo ha tenido tres primeros ministros. El actual primer ministro, Lee Hsieng Loong, es el hijo mayor del primer ministro Lee Kuan Yew que gobernó Singapur durante tres décadas. Una pequeña oposición y algunos críticos extranjeros alegan que el gobierno del PAP tiene bases autoritarias, además de imponer serias restricciones a las libertades individuales.

A pesar de que tiene uno de los mejores sistemas judiciales de Asia, Singapur todavía mantiene los castigos físicos (con varas de bambú) para crímenes como las violaciones, el vandalismo y algunos tipos de tumultos; también mantiene la pena de muerte para el tráfico de drogas y de armas. No es casualidad que tenga bajos índices de corrupción.

Para el que conoce Singapur hace más de una década queda claro que la ciudad y las costumbres han evolucionado acompañando la globalización. Para los ojos del forastero, el modelo que fue implantado es realmente restrictivo y con tonos autoritarios con el objetivo de forzar un cambio de postura y de crear valores entre la población. Después de grandes inversiones en educación, en el fortalecimiento de la meritocracia y en la absorción de una cultura de respeto a la ley, a las diversidades culturales y étnicas y a los límites de los otros, el modelo se ha ido flexibilizando y relajando con el paso del tiempo. Las leyes continúan existiendo mostrando que existen límites, pero las personas no se muestran oprimidas por ellas, valorando su existencia, ya que fueron ellas las que permitieron crear las condiciones para que Singapur llegara a ser lo que es hoy.

Reconocida como uno de los principales centros financieros internacionales, uno de los principales refinadores de petróleo del mundo, uno de los cinco puertos con más movimiento del mundo y el segundo mayor mercado de casinos del planeta, Singapur continúa creciendo económicamente y en su extensión territorial también.

Formada por una isla principal y varios islotes, en 1960 la extensión de Singapur era de 581,5 km2. Hoy tiene 704 km2. El aumento de la superficie es resultado del avance sobre áreas cubiertas por el mar que separaban dos islas. Se espera que Singapur crezca 100 km2 más antes de 2030. El 23% del territorio está formado por selva o reservas naturales. Incluso las áreas urbanas están llenas de árboles, y el país se enorgullece mucho de este hecho.

Su población hoy es de cerca de 5 millones de habitantes, siendo 3 millones ciudadanos singapurienses. El resto son residentes permanentes y trabajadores extranjeros. La mayor comunidad étnica hoy es la china, con el 74% de los ciudadanos, seguida de la malaya, con el 13% y de la hindú, con el 9%. A los habitantes de ascendencia europea se les conoce como euroasianos. A pesar de que la tendencia es que los matrimonios se produzcan dentro de las propias comunidades, no paran de crecer las bodas entre miembros de diferentes etnias.

La principal lengua de Singapur es el inglés, utilizada en los colegios, los documentos oficiales y la justicia. También son lenguas oficiales el mandarín, el malayo y el tamil, un reflejo de las etnias que forman el país. Hay una preocupación evidente por parte de las autoridades en fortalecer el inglés sin olvidar las diferentes culturas locales.

La principal religión es el budismo, pero también están presentes el cristianismo, el islam, el taoismo y el hinduismo.

Con una infraestructura modélica para recibir a los turistas, y ofreciendo una combinación única de colores, sabores y culturas asiáticas tan diversas, Singapur ofrece un ambiente muy rico para el que quiere comenzar a explorar lo mejor de Asia.

Información sobre la historia de Singapur de elaboración propia con ayuda de la Wikipedia y la web del Gobierno de Singapur.

No te pierdas el menú Lo esencial, donde te vas a encontrar la información básica que necesitas saber antes de visitar el país.